27 de marzo de 2011

El libro del cementerio

Leer a Neil Gaiman es siempre una aventura. Yo, que ya me había embarcado en la lectura de Stardust hace casi un año, sabía lo que iba a encontrarme al abrir por segunda vez una nueva obra del autor inglés: intriga, fantasía desbordante, muy buenas historias y sobre todo un dominio absoluto del lenguaje.

Me hice hace más o menos un mes con la edición de bolsillo del libro, porque sabía que venía con ilustraciones de Dave Mckean como en la portada americana. Y como soy seguidora de sus ilustraciones -que descubrí a través del cómic Sandman- decidí hacerme con esta versión. La verdad es que para el precio que tiene es preciosa, muy manejable y con ilustraciones interiores. ¡Una joya!

La trama ya da una pista de lo original que resulta El libro del cementerio y es que todo comienza con la descripción minuciosa de un asesinato.

 Una familia es asesinada por un desconocido al que se llama hombre Jack. Todos en la casa son asesinados excepto un bebé que se las apaña para escapar del asesino gateando hasta el cementerio más cercano. Una vez allí, cuando el hombre está a punto de darle caza el niño es acogido por los fantasmas del lugar y le esconden tratando de protegerle.
Le ponen de nombre Nadie, y pasa gran parte de su vida escondido en el cementerio para que no corra ningún peligro de ser cazado por el hombre Jack.

Una de las cosas que más me gustó del libro es la ambientación. Y es que consigue hacer que la vida en el cementerio sea vista con toda la normalidad del mundo, dando cotidianidad a los sucesos que le pasan a Nadie. Las escenas de enseñanza de Silas, el mentor y tutor del niño, son geniales por la naturalidad con las que se abordan temas y situaciones fantásticas.
También me pareció un acierto que las criaturas y las historias que aparecían en torno a ellas se salieran de los cánones típicos.

La narración es algo curiosa, porque en algunos capítulos tenía casi la sensación de estar leyendo cuentos o historias casi seriadas de las vivencias de Nadie, y otros -sobre todo los capítulos finales- estaban totalmente vinculados. Aún así en ningún momento me pude despegar de las tapas del libro por su originalidad y por ese ritmo tan particular.

Los grandes personajes de la obra desde mi punto de vista son Silas (el tutor del niño) que esconde bastantes secretos, y Nadie. El primero porque mantiene de principio a fin su misterio - tanto que me quedé con muchísimas ganas de saber más sobre su vida- y Nadie porque lo ves evolucionar desde pequeño viviendo en todo momento la tensión de saber que el asesino volvería a intentar matarle. 

Y como todo no puede ser bueno le pongo una pega y es que sobre todo al final me pareció que la resolución pecaba un poco de previsible. Pero aún así me dejó un sabor de boca fantástico que hace que siga con más ganas de Gaiman y que este autor se vaya metiendo en mi podio de favoritos.

Puntuación:







2 comentarios:

Elena Martínez Rodríguez dijo...

Me has dado ganas de buscarlo :) Además,¡Nadie vive en un cementerio! Si es como Coraline, pronto te daré mi opinión (espero).

Nat dijo...

Si quieres te lo presto y me lo devuelves a finales de Junio que lo tengo aquí. Avísame si quieres y te lo llevo a escritura.

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